Fiestas y Tradiciones
Hoguera de San Fabián y San Sebastián

Hoguera 2012 © Sergio Zabau Bibián
Ni siquiera los fríos invernales impiden a los aragoneses celebrar las fiestas en honor a los llamados "santos barbudos" de Enero, festividades de origen pagano que acabaron siendo asumidas, redefinidas e incorporadas a las tradiciones católicas. Unas localidades festejan el 22 de Enero en honor a San Vicente, que fue diácono del obispo zaragozano Valerio. Otras festejan el 17 de Enero en honor a San Antón, el fundador del movimiento eremítico, que siguiendo el ejemplo de un anciano ermitaño que conoció, renunció a todos sus bienes y vivió en retiro hasta la avanzada edad de 105 años. San Antón, conocido también como San Antonio Abad, además de ser el patrono de ganaderos y veterinarios, lo es también de los animales, ya que le agradaba mucho su compañía y siempre los curaba y cuidaba.
En Fañanás se festeja la hoguera en honor a los otros dos santos barbudos de Enero, San Fabián, que fue Papa, y San Sebastián, que era jefe de la primera corte de la guardia pretoriana imperial romana y es invocado contra las epidemias. Aunque en el santoral les corresponde el 20 de Enero, suele trasladarse la fiesta a un sábado próximo a dicha fecha, con el fin de que puedan asistir quienes viven fuera de la localidad. El elemento central de esta tradición es la hoguera, un mágico rito de raíces profanas muy arraigado en las culturas que festejan los solsticios de invierno y verano. La vecindad se reúne en torno a la hoguera en busca de su agradable calor, tan deseado en las frías noches invernales, así como del necesario calor humano. Primero se prepara un lecho de tierra para que el fuego no dañe el suelo de la Plaza Mayor, apilándose a continuación la leña y otros objetos de madera que la vecindad ha recogido y guardado para la ocasión durante todo el año. Cuando las llamas de la hoguera remiten, las brasas sirven para asar la comida que más tarde es compartida entre todos.
Es un ancestral recuerdo colectivo, nacido entre las gentes que poblaron estas tierras desde tiempos inmemoriales, la esencia de ritos purificadores muy antiguos, como las fiestas del Imbolc, celebradas por los celtas en honor al fuego sagrado. Estos primitivos rituales de culto al fuego, tuvieron un importante auge durante las pestes medievales, incorporándose desde entonces al acervo religioso católico. La creencia medieval de que las pestes tenían un origen demoníaco, así como la necesidad de emplear el fuego para purificar todo lo afectado por la enfermedad, hicieron rememorar el carácter preservador de las hogueras. No debe olvidarse su mágico sentido regenerador, pues también se echan al fuego viejos enseres destartalados que simbolizan el año que acaba de terminar, con la esperanza puesta en que el nuevo año traiga salud y prosperidad. El insano hábito de destacar, junto a la falsa apariencia de que los recursos naturales son inagotables, hace que algunas localidades todavía rivalicen hoy en día por el tamaño de sus hogueras, algo que antaño se hubiera considerado una aberración, ya que no debía malgastarse de ese modo un bien tan preciado como la leña.
Comida de Santa Águeda
Las celebraciones de Santa Águeda, en las que las mujeres toman el mando en muchas localidades y organizan actividades que suelen finalizar con una gran chocolatada popular, marcan la llegada de los Carnavales y el comienzo de un mes de diversiones, bailes, comparsas y magia. Muchas localidades aragonesas celebran estas fiestas, que se corresponden con antiguas fiestas paganas ya celebradas por celtas, ilergetes y romanos, las cuales han pervivido inalterables en muchos casos y conservado su sabor popular a pesar de las prohibiciones franquistas.

Comida de Santa Águeda 2006 © Vanessa Asín Abió

Comida de Santa Águeda 2006 © Vanessa Asín Abió
En la época romana los hombres ya festejaban a sus esposas durante un día, costumbre que fue redefinida por la iglesia católica dando énfasis a la virginidad femenina y escogiendo a Santa Águeda como protectora contra los males de pecho y patrona de madres y nodrizas, pues la joven virgen fue cruelmente torturada por el senador romano Quintianus, el cual al no conseguir poseerla llegó incluso a ordenar que le cortaran los pechos.
A Santa Águeda, patrona de las mujeres casadas, le corresponde en el santoral el 5 de Febrero, mientras que a Santa Apolonia, patrona de las mujeres solteras, le corresponde el 9 de Febrero, aunque actualmente unas y otras suelen celebrar su fiesta conjuntamente, salvo en algunos lugares del Bajo Cinca, donde aún se mantienen ambas celebraciones por separado.

Comida de Santa Águeda 2006 © Vanessa Asín Abió

Noche de Brujas 2008 © Rubén Asín Abió
En Fañanás suele festejarse a Santa Águeda en un sábado próximo al 5 de Febrero, con el fin de que puedan asistir quienes viven fuera de la localidad. La jornada comienza de madrugada, cuando las mujeres entonan las Coplillas de Santa Águeda, continuando con un desayuno para reponer fuerzas y una misa en la iglesia parroquial. Después tiene lugar la tradicional Comida de Santa Águeda, reservada sólo para las mujeres, y por último una gran chocolatada popular.
En localidades como Jaca, Monzón o Barbastro se elabora el postre típico de estas fechas, las "teticas de Santa Águeda". En algunos pueblos como Grañén, Castejón de Sos o Tardienta las mujeres se toman al pie de la letra el cambio de rol, nombrando una alcaldesa que recibe de su antecesora el bastón de mando de la alcaldía y cuyas decisiones se respetan incluso a nivel municipal. En Ayerbe se prepara la tradicional hoguera de la Plaza Alta, en la que se asan productos típicos para invitar a quienes se acercan por allí. En San Lorenzo del Flumen se degustan migas, magdalenas y vino. En Escatrón festejan la procesión de los panes benditos y el "baile de la cinta", que forma parte de su peculiar dance y es el único en Aragón que lo bailan sólo mujeres.
En Fañanás, Huerto y otras localidades, se intentan recuperar o mantener algunas costumbres tradicionales, como las "coplas, coplillas o cuplillas", "el romance", "el juego de la olleta" o "las corridas de rosca".
Antiguamente no se veían hombres por Grañén este día, pues siguiendo la tradición, si las mujeres pillaban a alguno le bajaban los pantalones para "contarle las viejas", lo cual no era otra cosa que estirarle sus partes sexuales, llegando incluso a volcarle el remolque si intentaba pasar por donde ellas estaban. En Lalueza las mujeres se adueñaban totalmente de la localidad, pues recorrían las calles con un carro enramado y cuando cogían a un mozo le obligaban a beber y a estar a su servicio todo el día, organizando también partidos de fútbol entre solteras y casadas, y baile y ronda por la noche. En Sena queman un muñeco como preludio de Carnavales. En Binaced preparan una gran hoguera que arde durante todo el día y en la que se reúnen las mujeres tras la comida para tomar el ron quemado, un momento peligroso para los hombres que osan acercarse, pues el bromista ambiente está muy caldeado, por lo que si alguno pretende ponerlas a prueba no se libra de la obligada bajada de pantalones, aunque este día todo se acepta con humor.
Actualmente y como un simple reflejo de las diversiones creadas por y para el sexo masculino, algunas poblaciones van añadiendo a los actos festivos de Santa Águeda espectáculos sorpresa con "drag queens", "sexy boys", etc.
Fiestas de Mayo
Al igual que ocurre con otras festividades populares, las fiestas del mes de Mayo ya eran celebradas en épocas precristianas por fenicios, celtas, griegos y romanos. Los celtas celebraban la fiesta de Beltayne (Beltuin) en honor al dios Belenos y a la Madre Suprema o Señora del Bosque, la cual tenía lugar durante la noche del 31 de Abril al 1 de Mayo como agradecimiento a los dioses familiares por proteger los fuegos del hogar y como augurio de la primavera. Mayo era en el mundo celta un mes de libertad sexual, en el que la juventud formaba parejas de prueba que duraban un máximo de un año y un día, momento en el que debían decidir si continuaban unidos permanentemente o no. Los fenicios celebraban la fiesta Mayumea en honor a Maia, la diosa de la primavera a la que Mayo debe su nombre y que se asociaba con la Madre Naturaleza, motivo de que sea conocido también como el mes de las madres. La Μaía griega, muy tímida y hermosa, era la mayor de siete hermanas, las Pléyades, e hija de Pléyone y de Atlas, el gigante condenado a sostener el mundo sobre sus espaldas.
Roma asimiló estas tradiciones dedicando el 1 de Mayo a su propia diosa Maya, asociada con la fertilidad, la maternidad y la llegada de la primavera, en cuyo honor tenía lugar una ceremonia de la que poco se sabe, pues los ritos eran secretos, y en la que sólo podían participar mujeres, estando estrictamente prohibida la presencia de cualquier hombre e incluso de animales machos. También honraban a Cybele (Cibeles), diosa de la naturaleza y de la fertilidad, y a la diosa Flora, a la que veían como la reina del cielo y la madre naturaleza floreciente, convirtiendo a Mayo en el mes de las flores.
En Hispania se celebraba la primavera honrando a Bona Dea, la Buena Diosa, nombrada también como Maya, Maia o Fauna, la diosa romana de la fertilidad, la castidad y la salud. Más tarde las fiestas de Mayo fueron cristianizadas, pasando a celebrarse en honor a la Virgen María, la Virgen de Mayo, a la que se ofrecían flores y frutos.

Fiestas de Mayo 2009 - Preparando la misa dominical

Fiestas de Mayo 2009 - Misa dominical en la Ermita de Bureta
En algunos lugares todavía se celebran a principios de mes las Fiestas de los Mayos o Fiestas Mayales, como recuerdo de antiguos rituales totémicos a la divinidad primaveral, las cuales giran en torno a la figura del "mayo", representación del roble sagrado y manifestación del atributo sexual masculino así como de la fertilidad de la tierra. La maya, o mayo, es un tronco de chopo descortezado que se alza en una plaza de la localidad a la que acuden mozos y mozas para bailar y festejar. Los mozos compiten en trepar por él hasta recoger un testigo que es colocado en su extremo, mientras las mozas les animan bailando y cantando. En otros lugares se ronda a las mozas entonando unos cantos llamados también mayos, quedando obligada la moza rondada o maya a invitar al mozo a una buena merienda. En Francia la Fiesta de los Mayos se vinculaba a la Reina de Mayo o Reina Maya, una muchacha virgen que representaba la pureza de la joven primavera, a la que se agasajaba durante toda la festividad en un trono de flores, ramas y hojas, mientras sus damas de honor pedían a las gentes para su dote. En Inglaterra las muchachas solteras salían en procesión antes del alba, portando ramas floridas y bailando las Danzas de Mayo al son de la gaita, dirigiéndose después al Bosque Sagrado para rendir culto a la Vara de Mayo (Maypole) y a su esposa Lady Flora, que estaban asistidos por su corte de hadas, niñas y leprechauds. También están vinculados a este mes los llamados Juegos Florales, concursos de poesía en los que la espontaneidad de los versos es requisito imprescindible para "enmayar" al auditorio.

Fiestas de Mayo 2005 - Romería a Loreto © Vanessa Asín Abió

Fiestas de Mayo 2005 - Romería a Loreto © Vanessa Asín Abió
En Fañanás, las fiestas pequeñas de Mayo suelen festejarse el primer fin de semana del mes, y comienzan el sábado con la tradicional romería a la Ermita de Loreto, donde se celebra primero una misa y más tarde el almuerzo de hermandad, terminando la jornada con una cena-picoteo en la Plaza Mayor, organizada por la Asociación de Amas de Casa de Fañanás, y la sesión de baile. El domingo se celebra la misa en la Ermita de Bureta, y por la tarde hay un parque infantil con atracciones hinchables, campeonato de guiñote y la gran chocolatada final.

Fiestas de Mayo 2009 - Ganadoras del Campeonato de Guiñote

Fiestas de Mayo 2009 - Comida improvisada
Antiguamente también se levantaba un mayo en Fañanás, el cual tras ser elegido por los mozos de entre los chopos que bordeaban el río, era descortezado y levantado el 1 de Mayo en la Plaza Mayor, donde se hacían competiciones para treparlo.
Durante todo el mes de Mayo, las misas dominicales se celebran en la Ermita de Bureta, además de rezarse el rosario todas las tardes del mes. Años atrás, la Cofradía de Fañanás, que eran los mismos que iban a Loreto, también subían a rezar y merendar a la ermita el 8 de Septiembre, celebración de la Natividad de la Virgen María.
La antigua Romería a Loreto
Aunque actualmente se hace la romería en la comodidad de un autobús, antaño era muy distinta en todos los aspectos, como recuerda Teodoro Sancho Lera en una de sus múltiples Cartas al Director publicadas en el Diario del Alto Aragón:
". . . nunca se ha faltado a la romería de "Loreto". Había que madrugar para marchar con la alforja, la bota de vino, la chulla y el pan. Yo recuerdo como de chaval acompañaba a mi padre con la bandera viéndola bandolear con los cuatro cordones por varios lados para que no se pudiera estropear. La bandera más alta era la de nuestro lugar que era Fañanás. Si mal no recuerdo, entrando en Loreto cantando el 'Ora pronobis' y al terminar la misa, lo primero era almorzar. Había bastantes presumidos en Fañanás que eran Miguel Laguarta por apodo era 'Garrobo', José Campo, Serapio Cantán, Pascual de Bruna, Benito Zabau, Santiago Escario, Perico Mésalla y Teodoro Sancho. Al volver de Loreto entraban en la Ermita de Salas a echar el trago y marchar con la bandera en alto hacia Fañanás. Al llegar a la cuesta de Moreu, ya veían desde el campamento la bandera y echaban las campanas a bando, entraban en el templo de la Iglesia cantando la 'Ora pro nobis' demostrando que habían llegado sin novedad . . .".
". . . Recuerdo siendo alcalde Domingo Cantán, el día siete de mayo, llevé la "Coral Oscense" a Bureta a cantar y el alcalde les preparó un "pica-pica" en el local del Ayuntamiento. Y cómo no, la orquesta Lepanto a tocar, recordando aquellas "mejicanas" que cantaba mi hijo, Jesús Sancho, que no se pueden olvidar . . ."
.
Los participantes se concentraban en un paraje conocido por aquel entonces como "as nogueras", desde donde partía la romería a las seis de la mañana, haciéndose todo el camino a pie, a excepción del cura López que lo hacía en tartana.
Su paso por Alcalá del Obispo llegó a ser un tanto peculiar, pues antiguamente no existían muchas carreteras y caminos actuales, y el recorrido que debía hacer pasaba obligatoriamente por dicha población, pero en una ocasión les fue negado el paso, por lo que tras dar la vuelta y volver a Fañanás, la romería partió nuevamente, en esta ocasión encabezada por cuatro o cinco hombres armados con trabucos. Los romeros continuaron algunos años atravesando Alcalá del Obispo con dicha protección, la cual retornaba a Fañanás una vez superada la población.
La bandera que se llevaba a Loreto contaba con cuatro largos cordones, que sujetos por los acompañantes permitían liberar al portador de la gran fuerza con que en ocasiones llegaba a azotarla el viento. Era de color rojo, con flecos trabajados en hilo de oro que sumaban un total de 8 onzas, unos 227 gramos de oro que se pagaron a 80 pesetas la onza, todo un dineral. Debido a su gran altura, la bandera dejó de salir cuando llegó la corriente eléctrica, ya que los cables tendidos por calles y caminos hacían que portarla se convirtiera en un trabajo muy penoso, pues debían hacerse continuas y cuidadosas maniobras para sortearlos.
Después se llevaba a Loreto un estandarte de tela blanca con dos cordones, mucho más manejable y menos pesado que la bandera, aunque también gozaba de una buena altura, pues estando apoyado en el suelo, su parte más alta llegaba hasta la cornisa existente bajo la parte izquierda del coro. A diferencia del actual estandarte, que lleva en el centro la imagen de la Virgen de Bureta, aquel mostraba las imágenes de la Virgen del Rosario y de la Dolorosa. Algunas de las procesiones que se hacían a lo largo del año en Fañanás, iban encabezadas por una enorme y pesada cruz de madera, la cual nunca salía sin la compañía del citado estandarte. Cada año, tres campaneros se encargaban de bandear cuando la cruz salía del pueblo, y también durante las fiestas, los vísperas de Bureta, el día de Corpus Christi y el segundo día de Navidad.
Tras la Guerra Civil, los romeros que volvían de Loreto eran esperados en la "faja de Cortillas", a la entrada del pueblo, desde donde continuaban camino hasta la Ermita de Bureta. Una vez de vuelta en la Plaza Mayor, la romería continuaba en procesión hasta finalizar en la iglesia parroquial.
Comida de San Isidro
A este santo cuyo nombre completo era Isidro de Merlo y Quintana, y estaba casado con María Toribia, que también llegó a ser santa, se le atribuyen varios milagros, como el del pozo, en el que gracias a su oración subieron las aguas de un pozo para que pudiera rescatar a su hijo San Illán, que había caído en él junto con la canastilla en la que reposaba. Otro de sus milagros es el de los ángeles, que se narra popularmente como que los ángeles araban el campo mientras San Isidro rezaba, aunque lo que dicen realmente las actas de canonización de 1622, es que su amo Iván de Vargas vio a dos ángeles que ayudaban a Isidro a arar más rápido, tras haberse detenido a rezar en todas las parroquias que encontró de camino al campo. Su profesión de labrador hizo que Juan XXIII lo declarara patrono de los agricultores españoles en 1960, siendo festejado en muchos pueblos con procesiones en las que se realiza la bendición de los términos o de los cuatro vientos, juegos tradicionales y comidas populares de hermandad, exhibiciones de grupos de baile y trajes típicos, concursos de habilidad con el tractor, etc. Es considerado también el patrón de los ingenieros agrónomos.
El culto a San Isidro Labrador tiene sus correspondientes antecedentes paganos, pues aunque su significado sea netamente católico, abundan los ritos propiciatorios de las cosechas, una asimilación de las antiguas fiestas griegas de Ceres, en las que la alegría de la diosa Ceres al reunirse cada primavera con su hija Proserpina concede a la tierra frutos y cereales en abundancia. Ceres fue asimilada por Roma en el siglo V a. C. como la diosa de la tierra y la agricultura, volviéndose su culto sumamente popular entre los plebeyos, tanto que incluso la palabra cereal deriva de su nombre. Pero los orígenes de esta festividad se entroncan con civilizaciones todavía más antiguas, como la del Antiguo Egipto, en la que Isis era la diosa fecundadora de la naturaleza, de la maternidad y del nacimiento, siendo incorporado su culto a la religión romana tras la conquista de Egipto. La popularidad de Isis y otros dioses egipcios entre los primeros cristianos se encuentra amplísimamente documentada, y puede rastrearse incluso en los nombres propios de aquella época, como por ejemplo el de Isidoro o Isidro, cuyo nombre deriva de la expresión "Isis doron", el don o regalo de Isis.
En Fañanás se festeja a San Isidro en un sábado próximo al 15 de Mayo, que es la fecha que le corresponde en el santoral, con el fin de que puedan asistir quienes viven fuera de la localidad, celebrándose una misa en la Ermita de Bureta en la que se realiza la tradicional bendición de los términos o de los cuatro vientos, seguida de una comida popular de hermandad.
Jornadas Culturales
Los dos últimos fines de semana de Julio suelen ser los elegidos para organizar las Jornadas Culturales, unos días en los que cabe de todo, proyecciones de películas y diapositivas, presentaciones de libros, charlas, viajes, actuaciones teatrales, exposiciones de pinturas y manualidades, y un largo etcétera de actos que giran en torno a las bellas artes y las humanidades, cada uno de los cuales finaliza con un aperitivo que la Asociación de Amas de Casa de Fañanás organiza en la Plaza Mayor.

Semana Cultural 2008 - Grupo de teatro de Fañanás "La Solana"

Jornadas Culturales 2009 - Exposición de pinturas de Mercedes Borruel Pascual
De entre los actos que la vecindad esperaba con expectación años atrás, destacaba la actuación del grupo de teatro "La Solana", que a pesar de su decisión de dejar las tablas, cuenta con un público fiel que a buen seguro aplaudiría su vuelta a los escenarios, aunque fuera tan sólo ocasionalmente. Este grupo de teatro aficionado de Fañanás, que estaba integrado por Ricardo Aliaga, Angelines Escario, Marité Nasarre, Juan Satué, María Carmen Sipán, Juan Antonio Sistac, María Carmen Turbidi y Angelines Usieto, ha tenido mucho éxito dentro y fuera de Fañanás, poniendo en escena comedias clásicas de situación y enredo con las que han sorprendido gratamente a los espectadores.
Durante estos días de finales de Julio y primeros de Agosto, en los que antiguamente se iban terminando las faenas de la siega para continuar con las de la trilla, era bastante habitual ver pasar algún carro o remolque con ramas atadas a modo de bandera y uno o más pollos colgando de ellas, una manera de avisar a la vecindad de Fañanás de que aquella casa ya había terminado con la siempre peligrosa siega, debido a las afiladas hoces y guadañas empleadas, e iba a guisar aquellos pollos para celebrarlo.
Fiestas Mayores
En Agosto llegan las deseadas Fiestas Mayores en honor a San Juan Bautista, que años atrás se festejaban los tres últimos días del mes, pues al día 29 le corresponde en el santoral el martirio de San Juan Bautista, que fue degollado por orden de Herodes Antipas, el tetrarca de Perea y Galilea.
Agosto, que en el antiguo calendario romano era conocido como Sextilis, fue renombrado en el año 24 a. C. por el emperador romano Octavio Augusto, pasando a llamarse Augustus desde entonces, al igual que había hecho anteriormente el también emperador romano Julio César, que cambió el nombre del mes de Quinctilis por el de Iulius, actualmente Julio, en homenaje a la familia Iulia a la que pertenecía. Es un mes festivo por excelencia desde tiempos inmemoriales, a lo que contribuyen sus largos y cálidos días, en oposición a los cortos y gélidos días invernales, así como la ansiada y esforzada recogida de la cosecha, razón de ser y motivo festivo de toda comunidad agrícola.
Las Fiestas Mayores se organizan actualmente de modo que coincidan en su mayor parte con el último fin de semana de Agosto, favoreciendo así la asistencia de quienes viven fuera, comenzando con el disparo del cohete anunciador de fiestas para continuar con fuegos artificiales, algún concurso y degustación de postres, longanizada y espectáculos lúdicos.

Fiestas Mayores 2001 - Cena de hermandad © Ricardo Aliaga Escario

Fiestas Mayores 2008 - Almuerzo © Vanessa Asín Abió
El viernes se asiste en la Plaza Mayor a la cena popular de hermandad, en la que se reúne prácticamente toda la vecindad de Fañanás junto con familiares y amistades llegadas de fuera. Durante los postres, algunas mocetas del pueblo ponen al día a los asistentes sobre los bailes modernos, mientras se organiza un bingo en el que se sortean diversos regalos. Después comienza la sesión de baile y de madrugada se prepara un almuerzo, organizado por la Asociación de Cazadores Anador, el imprescindible suplemento energético para quienes han visto amanecer.

Fiestas Mayores 2009 - Tiro al plato © Rubén Asín Abió

Fiestas Mayores 2009 - Coro y rondalla de Fañanás © Rubén Asín Abió
El sábado por la mañana suele organizarse una competición de tiro al plato, bien en la explanada trasera de la Ermita de Bureta o en otro lugar alternativo, y un parque infantil en la Plaza Mayor, con diversas atracciones de hinchables. Tras la mediodiada se celebra en el bar la primera ronda del campeonato de guiñote, y a continuación uno de los actos más emblemáticos de las fiestas, la tradicional "Ronda del Cañizo" con sus jotas de ronda, entonadas por las voces de Roberto Ciria Castán, Lorena Laglera Bailo, Óscar Badías Gil, Vicente Olivares Gil o Paco Lasierra (el chato), entre otras, acompañadas siempre por la Rondalla de Fañanás. Es una hermosa tradición que permite vibrar con la jota aragonesa y que fue felizmente recuperada durante las Fiestas Mayores de 2008 después de algunos años de abandono. Tras la ronda hay quienes todavía se animan a bailar la Jota de Antillón en la Plaza Mayor, terminando la jornada con sesiones de baile de tarde y noche, en cuyo intermedio se reparte melocotón con vino y tiene lugar un bingo con regalos.

Fiestas Mayores 2009 - Ronda del Cañizo © Rubén Asín Abió

Fiestas Mayores 2013 - Ronda del Cañizo
El cañizo, un armazón ligero fabricado con cañas entrelazadas, muy duradero y resistente a la humedad y a la intemperie, era muy utilizado antiguamente en la construcción de techos y tabiques y se prepara para la ronda cubriéndolo con una sábana o tela blanca, que queda prácticamente oculta bajo un grueso y aromático manto de ramilletes de albahaca, atándosele una cuerda en cada esquina para poderlo transportar con facilidad. Cañizo, rondadores y acompañantes van de casa en casa rondado a las actuales o futuras mozas casaderas, las cuales depositan sobre el cañizo unas "tortas de caja" en las que previamente han sido claveteados con palillos algunos billetes, que servirán para colaborar en los gastos de las fiestas. Al finalizar la ronda de cada casa, se suele invitar a los asistentes a algún refrigerio, pero sobre todo a unos tragos de vino de la bota o del porrón, pues el calor así lo requiere y hay que reponer fuerzas para continuar.
Tiempos atrás, el cañizo se sacó en varias ocasiones precedido por una yegua parda, cabalgada por un agricultor que llevaba en arriendo todo el patrimonio de Casa Vallés, la que fue antiguamente Casa Sancho y actualmente Casa Asín. Y las jotas continuaban tras la ronda, pues los más atrevidos salían de noche a rondar por su cuenta, entonando jotas de picadillo como éstas:
Las mocitas de esta casa,
son lo mismo que el jamón;
al principio todo magra,
luego queda el zancarrón.
Como el burro del gitano,
a la mujer la comparo;
que no se le ven las faltas,
hasta después de comprarlo.
Aunque en las jotas de picadillo también rige lo de tener la última palabra, como puede verse en estas jotas populares:
Un borrico rebuznando,
debajo de mi ventana;
a más de llevar calzones,
tenía tu misma cara.
Yo tengo un jardín, mozuelo,
que creo te va a gustar;
lo planté de remolacha
pa poderte alimentar.
El domingo se celebra una misa aragonesa en la iglesia parroquial, acompañada en todo momento por el Coro y la Rondalla de Fañanás, con una ofrenda de flores y frutos a San Juan Bautista a la que algunos asistentes acuden con trajes típicos aragoneses, para finalizar con la procesión al santo, en la que una pequeña cruz seguida del estandarte de la Virgen de Bureta preceden a las imágenes de San Juan Bautista y de la Virgen María con el niño en brazos. A la salida se bailan algunas jotas en la Placeta de la Iglesia, terminando la mañana con un vermú en el bar del pueblo. Por la tarde se organiza la final del campeonato de guiñote y un parque infantil en la Plaza Mayor con fiesta de la espuma y diversas atracciones hinchables, seguidas de una gran chocolatada organizada por la Asociación de Amas de Casa de Fañanás. Una cena informal en la Plaza Mayor, a la que cada cual trae su comida, y la traca de fin de fiestas, precedida de fuegos artificiales, ponen la nota final a las Fiestas Mayores, que si este año han sido buenas el año que viene serán todavía mejores.
Ronda del Cañizo - Fiestas Mayores 2012
Corridas de pollos
Antiguamente se organizaban durante las fiestas las llamadas "corridas de pollos", llamadas así porque los corredores clasificados eran premiados con pollos, tres para el primer puesto, dos para el segundo y uno para el tercero. Participaban corredores de muchos pueblos de la redolada, y entre ellos Ramón Lloro, el famoso corredor de Fañanás, que solía ganarlas siempre a no ser que lo amenazaran. Lloro vivía solo y corría en todas las carreras que se organizaban en Fañanás y alrededores, llegando incluso a ganar en una ocasión la Vuelta a Barcelona. Murió en San Juan de la Peña y se dice de él que a las tres horas de carrera había conseguido cansar a un caballo. También fue famoso Somada de Argavieso, que servía en Grañén, el cual tras levantarse un buen día a la una de la madrugada para echar algunos fajos de forraje a los animales, emprendió camino a pie desde Grañén para participar en la carrera pedestre que se había organizado en la localidad de Ibieca, donde consiguió el primer puesto.
En Fañanás se disputaban dos modalidades de corridas, la corrida redonda, consistente en dar treinta o cuarenta vueltas alrededor de unas sillas; y la corrida larga, que al igual que las carreras organizadas por otras localidades, tenía la salida en el Tozal de la Corrida, siguiendo un recorrido del que no queda constancia que terminaba en Fañanás.
Corridas de burros
Durante las fiestas también se organizaban antiguamente unas curiosas y divertidas "corridas de burros" en la era de Vallés o en la de Trisán, en las que participaban aproximadamente ocho jinetes montados sobre caballos o burros desprovistos de albardas, por lo que al ir sentados a pelo no podían sujetarse bien. Procurando no caerse de las monturas, los jinetes se inclinaban haciendo grandes aspavientos para intentar coger con la mano los corchos que flotaban en unas tinas llenas de agua, lo cual era todo un espectáculo que levantaba gran algarabía y muchos "risos" entre la asistencia. Los ganadores eran premiados con uno o dos pollos o con algunas tortas.
Agrupación Folclórica Virgen de Bureta

Agrupación Virgen de Bureta - Rondadores tocando la dulzaina y la gaita de boto aragonesas © Rubén Asín Abió
Uno de los motivos de orgullo de la vecindad de Fañanás es la agrupación Virgen de Bureta, una docena de niñas de entre 5 y 12 años que empezaron a bailar la jota en 1983 bajo la denominación de "Ballet Aragonés", algunas de las cuales llegaron más tarde a formar parte de grupos folclóricos aragoneses como "Estirpe de Aragonia" y "Roldán del Altoaragón". De forma totalmente autodidacta y con unos recursos mínimos, consiguieron aprender a bailar la jota, contagiando su afán a la vecindad de Fañanás e incluso a la de otras localidades próximas.
Ganaron un accésit al grupo mejor ataviado durante las fiestas de Huesca del año 2000, a las que acudieron para la ofrenda de San Lorenzo con unos trajes de labradoras confeccionadas por ellas mismas. En 1994 crean la "Agrupación Folclórica Virgen de Bureta", que se amplía con una rondalla y un grupo de canto propio, incorporándose algunos miembros masculinos en 1996. El grupo de canto cuenta desde el año 2009 con la colaboración y el asesoramiento técnico de Roberto Ciria Castán.
A lo largo de los años han ido creando jotas y bailes propios, fruto en gran parte del talento y la gran dedicación de Marité Nasarre, la alma máter tanto de la agrupación como del grupo de teatro aficionado de Fañanás. De entre estas jotas de cosecha propia destacan la "Jota de Fañanás", la de "los chobenetes" y la de "las rosquillas y buñuelos", esta última en recuerdo de las vecinas de Fañanás que entraron en el Libro Guinness de los Récords por cocinar 10.000 rosquillas y buñuelos.
Una activa agrupación dispuesta siempre a conservar y difundir el patrimonio cultural aragonés, cuyos bailes y cantos acompañan algunos de los actos organizados en la localidad y fuera de ella. Desde hace unos años, lentamente pero sin pausa y contando con el apoyo de sus iniciadoras, una segunda generación va tomando el relevo, con actuaciones durante fechas señaladas que son muy esperadas y aplaudidas.

La agrupación en San Lorenzo 2001 © Ricardo Aliaga Escario

Agrupación Virgen de Bureta - Fiestas Mayores 2003 © Ricardo Aliaga Escario

Agrupación Virgen de Bureta - Fiestas Mayores 2003 © Verónica Asín Abió

La segunda generación de la Agrupación Virgen de Bureta - Fiestas Mayores 2007
La Jota de Fañanás
Fañanás un pueblico de Aragón,
de gente sencilla y buen corazón;
orgullo y nobleza de baturros son,
como son las gentes del Altoaragón.
Anador, La Oliva, bellos montes son,
con el Puente Viejo y la Fuente Pepón;
el Guatizalema río en Fañanás,
su virgen Bureta y su patrón San Juan.
Por eso cantamos siempre en Fañanás,
¡viva nuestro pueblo que no hay otro igual!.
Foto de encabezado: La segunda generación de la Agrupación Virgen de Bureta - Fiestas Mayores 2007